A, B, Z: El poder de las opciones

¿Cuántas veces intentaste empezar algo nuevo y al no ver resultados a corto plazo abandonaste tu proyecto? Bueno, eso me pasó durante mis últimos siete años de vida (sí, siete)

A los 19 años estaba emprendiendo mi primer proyecto de diseño llamado “Sexy Sadie”, Apenas tenía conocimientos básicos de costura pero igualmente me puse a diseñar. Tomé algunos cursos y talleres, aparentemente el caradurismo siempre me acompañó y tomé las riendas de un pequeño negocio que me llevó en su momento a ganar un buen dinero pero que terminé abandonando. Como tantos proyectos que deje en el camino.

Ya sea por el deseo de satisfacción a corto plazo, aburrimiento o frustración siempre terminé dejando mis ideas de lado y tomé el camino rápido y fácil; trabajar para alguien más. Cumpliendo horarios que no me favorecían en nada, ganando poco, ganando suficiente, escuchando personas a las que no quiero escuchar, y llegando al final del día con una insatisfacción que sólo me dan ganas de meterme en la cama y no salir de ahí.

Cuando decidí armar Girls With Magic sabía que no iba a ser fácil, que iban a ser muchas horas de escritura, investigación, publicidad, etc. Y sin embargo, algo dentro de mí me decía que esta vez debía ir por lo que creía y disfrutar de este proceso. Obviamente hay días en los que me siento abrumada entre mi trabajo fijo (el cual no es de mi mayor agrado), las cosas de la vida diaria y el contenido del blog. Pero decidí que esta vez no iba a frustrarme, y la única manera de no abandonar es tener opciones.

Los grandes avances se dan con pequeños pasos y no podemos pretender que en dos semanas un proyecto, del cual no tenías ni la mínima idea que podías crear, sea un éxito. Así que los pies sobre la tierra, disfrutando el presente y trabajando para que todos los días esta comunidad virtual crezca.

 

Si la meta está lejos o al menos sentimos que llevará tiempo trabajarla es importante definir pequeños pasos realizables a corto plazo para ver el avance, lo ideal es anotarlos, tenerlos presentes y luego de haberlos cumplido, tacharlos.
Aunque crean que es una pavada llevo unos días haciendo este trabajo y he reducido mi ansiedad y aunque todavía falta camino por recorrer, noto un cambio positivo.
Esas metas van a satisfacer nuestra necesidad de variedad sin sacarnos de nuestro eje.

Además de tener el plan A, el cual queremos que funcione y damos el 100% de nosotros, tenemos que elaborar un plan B que nos ayude a cambiar nuestra realidad. Un plan alternativo que nos mantendrá mentalmente saludables y nos brindará la posibilidad de ser flexibles, algo que debemos tener presente en estos tiempos para que la ansiedad no nos gane ya que no tenemos el control de circunstancias externas que puedan aparecer. Y también ayuda en caso que tengamos que pivotear.
El plan Z sería nuestro “salvavidas”, no me gusta llamarlo de este modo pero me parece que es una buena manera de entenderlo. Es lo que nos mantiene a flote en caso de volver a tener que comenzar desde cero y debamos reorganizarnos.

Reid Hoffman (co-fundador de Linkedin) y Ben Casnocha (fundador de Comcate) utilizan este concepto en el libro “The Start-up of you” donde se enfocan principalmente en explicar que si bien debe existir un plan estratégico es importante mantenernos adaptables y flexibles en el proceso.

 

Para resumir:

  • Plan A: Lo que estamos construyendo actualmente y nos lleva a incorporar nueva información y conocimientos que se convierten en ventajas competitivas
  • Plan B: La opción que nos permitirá poner en práctica los nuevos conocimientos adquiridos para A pero en otro nicho. Es decir, relacionado con A pero adyacente (ej: en mi caso podría ser colaborar en creación de contenidos para medios digitales mientras se desarrolla el blog)
  • Plan Z: Lo que nos da seguridad y confianza en caso de tener que dejar stand by el proyecto o re direccionarlo.

 

 

Es importante tener en cuenta esta estrategia para no desesperarnos y entender que es muy importante la flexibilidad y adaptabilidad en nuestros proyectos.

Espero que este post las ayude a ver que siempre hay opciones aunque aparezcan dificultades en el camino que no podamos controlar. Siempre tenemos el poder de re-direccionarnos y si bien, no evitaríamos los riesgos, al menos los reduciríamos y hará que nos sintamos más seguras al momento de enfrentar nuevas decisiones.